CENTRO ANKARENA
al servicio de la salud
HOMEOPATÍA
Mucho
antes que HAHNEMANN,
HIPÓCRATES,
en el siglo IV antes de
Cristo, había llegado a la conclusión de que
sólo había dos maneras de tratar a
un paciente, ambas opuestas entre sí y con diferentes
resultados:
Una
era por el principio de los opuestos, en el que el medicamento dado
actuaba
oponiéndose al síntoma provocando el efecto
contrario al mismo, como es el caso
de los antiinflamatorios
y de
todos los medicamentos convencionales. Otra manera era a
través del principio
de la similitud, que es el que utiliza el medicamento
homeopático, en la cual
la sustancia medicamentosa actúa a favor del
síntoma lo que libera una reacción
de autocuración
celular.
Por
supuesto que esta observación de Hipócrates
sólo pudo ser demostrada por Hahnemann
en el siglo XVIII, al realizar las experimentaciones de las sustancias
en sí
mismo y posteriormente en otros voluntarios.
Hahnemann,
que abandonó la medicina convencional de su
época, en donde abundaban las
desilusiones y no existía aún el
método científico, encontró este nuevo
método
de tratar las enfermedades, al que luego llamó Homeopatía,
que él vislumbró
como muy efectivo y no dejaba de asombrarse del
efecto de los medicamentos homeopáticos sobre las
más diversas patologías con
un altísimo nivel de eficacia y de la ausencia de efectos
adversos o
secundarios, debido a la muy baja dosis utilizada.(dosis infinitesimal)
Para
Cada
cual expresará su sufrimiento del único modo que
tiene para hacerlo, que es a
través de su forma de ser que será siempre su
forma de padecer. Por ello, en la
consulta, el homeópata debe individualizar a cada paciente
dándole un sentido a
los síntomas expresados por el cuerpo y la mente, que aunque
no lo notemos
siempre se manifiestan en conjunto. Cuando realmente se comprende al
enfermo en
su sufrimiento es cuando encontramos qué es lo digno de
curar en ese paciente y
cuál es el núcleo y motor de todos sus
sufrimientos.
Por
este sistema terapéutico, el homeópata llega al
diagnóstico del medicamento de fondo o causal
que es el que operará los
cambios necesarios en la actitud, emociones y acciones que lo han
llevado a
permanecer enfermo. No siempre se llega fácilmente al
medicamento de fondo y
muchas veces se prescriben medicamentos no tan profundos que igualmente
van
mitigando los síntomas con un altísimo nivel de
efectividad. Es en la
persistencia y paciencia del homeópata y enfermo en
dónde se encuentra la llave
para lograr excelentes resultados.